El estado de Zacatecas se localiza en la parte centro-norte de la República Mexicana; colinda a Norte con Durango y Coahuila; al este con Coahuila y Nuevo León y San Luis Potosí; al sur con Guanajuato, Jalisco y Aguascalientes; al oeste con Jalisco, Nayarit y Durango.

El porcentaje territorial que representa al estado de Zacatecas es de 3.8% de la superficie del país. Cuenta con una superficie de 75,040 km², y una división política de 58 municipios. La altura promedio en el estado es de 2,100 m.s.n.m., pero la ciudad de Zacatecas se encuentra a 2,496 m. de altura.

El clima en Zacatecas es seco, con temperatura media anual de 16 ºC y precipitación media de 510mm. Los suelos son de tipo residual y aluvial; su gran variedad provoca una fertilidad disímbola, generalmente alta; de su combinación con los climas, templado, seco y semiseco, resulta una vegetación heterogénea de bosques, en su mayoría encino-pino, matorrales xerófito-desérticos y pastizales. En el suroccidente del estado se alojan pequeñas selvas tropicales caducifolias.

La gastronomía de Zacatecas es amplia y variada, es una rica cocina en sabores y aromas, se basa principalmente en productos como las carenes, el maíz, el chile, el jitomate, frutas y los frijoles. Entre sus platos típicos destacan el asado de boda, birria de carnero, el pozole rojo, las enchiladas, la carne adobada y gorditas rellenas de guisados. En lo referente a los postres destacan las cocadas jerezanas, melcochas, ates, jamoncillos de leche, miel y queso de tuna, así como los tradicionales dulces de camote, biznaga, chilacayote y calabaza. La bebida típica es el mezcal además del aguamiel y el tenampa pero también se producen vinos de mesa tintos, blancos y rosados que se preparan en las bodegas de Zacatecas.

La ciudad de Zacatecas

Los orígenes de la colonial ciudad se remontan a un 8 de septiembre de 1546, cuando un reducido grupo de españoles, encabezados por Juan de Tolosa, descubren en las cercanías ricos yacimientos minerales. La naciente población, en un principio fue conocida como “Las minas de los Zacatecas” y, gracias a la riqueza producida en tan pocos años, en 1585 le fueron concedidos por cédula real los títulos de Muy Noble y Leal Ciudad de Nuestra Señora de los Zacatecas y en 1588 su Escudo de Armas.

Zacatecas es considerada como una de las ciudades coloniales mejor preservadas del Continente Americano y poseedora además de una de las más bellas muestras del exuberante barroco novohispano, como lo es su Catedral, y debido a esto en 1993, el Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO declaró su centro histórico «Patrimonio Cultural de la Humanidad» así también, es miembro del grupo de Tesoros Coloniales del Centro de México, a cuyos tesoros se suma el rico acervo cultural y museístico, así como las importantes zonas arqueológicas de “La Quemada” y “Altavista” y los insólitos y espectaculares sitios naturales de las sierras de Órganos y de Cardos. Con sus importantes y suntuosos edificios, construidos y habitados por los nobles aristócratas de la plata, los predicadores religiosos y los recios mineros, que lograron formar una atmósfera -aún latente- que se resiste a ser vencida, en la que se sigue reflejando la inconfundible amabilidad, sinceridad y calidez de los zacatecanos.